Hablamos de un momento de grandes avances. Es un mundo naciente, inmerso en la génesis de esa nueva edad que, por definición, también produce un estado de caos y de grandes desigualdades sociales.
Es un mundo para todos, pero dominado por las élites, en el que los privilegiados buscan centralizar el poder a través de la información.
La gran cruzada de las sociedades secretas consistirá, entonces, en descentralizar el conocimiento; en ponerlo, desde su labor, al alcance de todos. Desvelar el universo de objetos mágicos y misteriosos, de poderosísimas fuentes de conocimiento. Objetos que representan llaves de puertas. Puertas que llevan a otros mundos, a otras realidades.